BL.002°
Control absoluto y potencia explosiva. Su forma isométrica centra perfectamente la zona de impacto para asegurar tus trayectorias, con un equilibrio milimétrico que garantiza estabilidad impecable durante los peloteos más intensos.
Dos palas. Una ingeniería compartida entre el deporte y el motor. Babolat y Automobili Lamborghini combinan su experiencia para desarrollar palas inigualables. Excepcional sensación de juego, potencia bajo demanda y una manejabilidad que redefine el ritmo de la pista.
Babolat y Automobili Lamborghini elevan el listón combinando su experiencia para desarrollar palas inigualables. Excepcional sensación de juego y una exclusividad reservada a quien busca dominar la pista con el mismo estilo y determinación con que un Lamborghini domina la carretera.
Control absoluto y potencia explosiva. Su forma isométrica centra perfectamente la zona de impacto para asegurar tus trayectorias, con un equilibrio milimétrico que garantiza estabilidad impecable durante los peloteos más intensos.
El mismo ADN de competición en un acabado naranja que enciende la pista. Twistweight distribuye inteligentemente el peso en los laterales del marco para una estabilidad superior en los impactos más violentos.
Cada tecnología nace del cruce entre dos disciplinas que llevan décadas obsesionadas con la misma cosa: dominar el límite.
Una arquitectura interna que entrega potencia justo cuando el golpe lo pide, sin penalizar el control del resto del juego. Aceleración progresiva, no instantánea.
Carbono 3K en la superficie y cuadro de carbono reforzado con Koridion®, una espuma rígida derivada de una tecnología patentada utilizada en los vehículos Lamborghini.
Una protección termoplástica que refuerza la superficie de carbono mejorando la durabilidad, la resistencia a los impactos y la comodidad en el golpeo. Una experiencia de juego óptima y duradera.
Ficha técnica completa de las dos palas de la colección. Selecciona el modelo para ver sus especificaciones.





Una colección reservada a jugadores que entienden que la diferencia entre lo bueno y lo excepcional se mide en gramos, en patentes, y en obsesión por el detalle.